Si buscas una receta de pan de calabacín infalible, ¡no busques más! Aprende a preparar el pan de calabacín de mamá, que siempre queda perfectamente húmedo y delicioso.

Sé que hay innumerables recetas de pan de calabacín por ahí, pero quiero compartir mi favorita personal. Esta es la receta a la que siempre vuelvo sin importar cuántas variaciones pruebo. Esta es la receta de pan de calabacín de mi madre, la que hacía una y otra vez para usar todos los calabacines gigantes de nuestro huerto.

Una vez que el aroma del pan de calabacín recién horneado inunda la cocina, es difícil resistirse a disfrutar de una rebanada caliente. Por suerte, esta receta hace dos panes. Mi madre siempre sacaba uno para que lo disfrutáramos de inmediato, mientras que el segundo pan se envasaba y se guardaba en el congelador para un futuro capricho.

Lo bueno de la receta fácil de pan de calabacín de mamá es que siempre sale fantástica, aunque accidentalmente mezcles el orden de los ingredientes o te quedes corto de calabacín. Créeme, ¡ésta es una receta ganadora!

Preparación de los calabacines

Antes de meternos de lleno en la receta, hablemos de la preparación del ingrediente estrella: el calabacín. Necesitarás unos 2 o 3 calabacines medianos para obtener 2 tazas de calabacín rallado.

Es importante empezar con calabacines frescos y enjuagarlos bien con agua corriente limpia para eliminar la suciedad o los restos que puedan estar adheridos a la piel.

A continuación, recorta los extremos del calabacín. Si utilizas un calabacín grande, puedes cortarlo por la mitad para que sea más fácil de manejar. En el caso de los calabacines grandes, también es una buena idea sacar las semillas antes de rallarlos. Simplemente corta el calabacín por la mitad a lo largo y utiliza una cuchara para raspar suavemente las semillas.

Para rallar el calabacín, coge un rallador de caja con agujeros grandes. Coloca el rallador sobre una superficie estable, sujeta el calabacín con firmeza y deslízalo por la superficie del rallador. El resultado será un bonito calabacín rallado listo para incorporar a la masa.

Después de desmenuzar el calabacín, mida 2 tazas para esta receta. Cuando lo mida, introdúzcalo ligeramente en la taza medidora. Esto significa que puede presionarlo suavemente con una cuchara o con los dedos para eliminar cualquier bolsa de aire grande y garantizar una medición precisa. Pero no lo apriete demasiado ni exprima el exceso de humedad, ya que el calabacín contiene agua de forma natural, lo que contribuye a la humedad de la receta.pan. El objetivo es tener una medida moderadamente compacta sin excesiva compactación.

Si utiliza calabacín rallado congelado para preparar esta receta, descongélelo durante la noche en el frigorífico. Colóquelo en un bol para recoger el líquido que pueda escurrir. Cuando añada el calabacín descongelado a la masa, asegúrese de incluir también el líquido, ya que añade humedad.

Si te sobra calabacín rallado después de medir lo que necesitas para esta receta, hay un par de buenas opciones para darle uso. En primer lugar, puedes congelar el exceso de calabacín rallado para su uso posterior. Mide la cantidad sobrante para que sepas cuánto hay en el paquete para tu próxima receta y, a continuación, colócalo en una bolsa o recipiente apto para el congelador. Elimina todo el aire que puedas.si es posible, etiquete el recipiente con la fecha y la cantidad, y guárdelo en el congelador. Estará listo y esperando para su próximo proyecto de repostería.

Como alternativa, puede ser creativo y hacer unos deliciosos bocaditos de calabacín al ajillo con el calabacín rallado sobrante. Estos sabrosos bocaditos son una forma maravillosa de disfrutar de los sabores del calabacín de una forma diferente. Consiga la receta aquí: Bocaditos de calabacín al ajillo.

La maravilla de un solo plato

Ahora, hablemos de la comodidad. Odio absolutamente lavar los platos, así que estoy encantada de compartir que esta receta sólo requiere un tazón grande. ¡No hay nada más fácil que eso!

Así es como funciona: se combinan los ingredientes secos en un bol grande. A continuación, se hace un hueco en el centro y se añaden los ingredientes húmedos y el calabacín rallado. Se mezcla hasta que todo esté bien combinado, se llenan los moldes y se hornea. Es la simplicidad en su máxima expresión.

Congelar pan de calabacín

¿Sabía que congelar el pan de calabacín puede ayudarle a conservar su sabroso sabor y hacerlo más cómodo para disfrutarlo más tarde? Con una segunda barra a mano, puede darse un capricho con un delicioso aperitivo casero, sorprender a sus seres queridos en una reunión familiar o incluso hacer un regalo de corazón. Aquí tiene una sencilla guía sobre cómo congelar su pan de calabacín.

  1. Enfriar el pan: Deje que el pan de calabacín se enfríe completamente después de hornearlo.
  2. Envolver el pan: Corte una hoja de papel de aluminio y papel encerado o pergamino lo suficientemente ancha como para envolver completamente el pan con un poco de solapamiento. Coloque el papel de aluminio sobre la encimera, ponga una capa de papel encerado y coloque el pan de calabacín enfriado en el centro del papel encerado. Envuelva bien el pan, asegurándose de que todos los lados queden cubiertos.
  3. Colocar en una bolsa o recipiente de congelación: Coloque el pan de calabacín envuelto en una bolsa apta para el congelador o en un recipiente hermético. Presione el exceso de aire antes de sellar. Esto proporcionará una capa protectora, ayudará a mantener la humedad del pan y protegerá el pan de quemaduras por congelación.
  4. Etiqueta y fecha: Utiliza un rotulador para escribir el nombre del pan y la fecha de congelación. Esto te ayudará a controlar el tiempo de conservación e identificarlo más tarde.
  5. Congela: Coloque el pan de calabacín envuelto en el congelador, asegurándose de que quede plano para una congelación uniforme. Puede colocarlo sobre una superficie plana o una bandeja para hornear hasta que esté sólidamente congelado.
  6. Descongelar y disfrutar: Cuando esté listo para disfrutar del pan de calabacín, sáquelo del congelador y déjelo descongelar a temperatura ambiente mientras sigue envuelto. Una vez descongelado, córtelo en rebanadas y sírvalo como desee.

Siguiendo estos pasos, podrá congelar el pan de calabacín y mantenerlo fresco hasta el momento de degustarlo. El pan de calabacín puede guardarse en el congelador hasta 3 meses sin que pierda calidad, pero después puede empezar a quemarse o perder su textura y sabor.

Ahora, sin más preámbulos, aquí está la receta completa:

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Receta de pan de calabacín de mamá

Aprende a preparar el pan de calabacín de mamá, que siempre resulta delicioso y perfectamente húmedo. Curso Aperitivo Cocina Americana Palabra clave receta de pan de calabacín Tiempo de preparación 15 minutos minutos Tiempo de cocción 1 hora hora Raciones 16 rebanadas Calorías 280 kcal Autor Cultive una buena vida

Ingredientes

  • 3 1/2 tazas de harina común
  • 1 taza de azúcar granulado
  • 1 1/2 cucharaditas de bicarbonato sódico
  • 3/4 de cucharadita de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de nuez moscada molida
  • 2 huevos grandes
  • 1 taza de aceite vegetal o 1 taza de mantequilla derretida
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 2 tazas de calabacín rallado

Instrucciones

  • Precalentar el horno a 350˚F (175˚C). Engrasar dos moldes para pan de 8 x 4 pulgadas.
  • Añada la harina, el azúcar, el bicarbonato, la levadura en polvo, la sal, la canela y la nuez moscada en un bol grande y bata hasta mezclarlos.
  • Haga un hueco en el centro de los ingredientes secos y añada los huevos, el aceite y la vainilla. Con un tenedor, rompa los huevos y mézclelos ligeramente con el aceite y la vainilla dentro del hueco.
  • Añada el calabacín rallado y mézclelo todo hasta obtener una mezcla homogénea, sin pasarse, ya que queremos una textura tierna.
  • Vierta la masa uniformemente en los moldes engrasados.
  • Hornear en el horno precalentado durante 1 hora aproximadamente o hasta que al introducir un palillo en el centro éste salga limpio.
  • Una vez horneados, retire los moldes del horno y deje enfriar el pan durante unos minutos antes de pasarlo a una rejilla para que se enfríe por completo. Rinde dos panes.

Nutrición

Ración: 1 rebanada

El pan de calabacín de mamá es una receta de probada eficacia que nunca defrauda. Su textura húmeda, su delicioso sabor y la posibilidad de congelar una hogaza para disfrutarla más tarde lo convierten en una verdadera joya de la cocina. Pero, ¿y si te encuentras con una abundancia de calabacines de tu huerto o simplemente quieres más formas de utilizar esta versátil hortaliza? No te preocupes, ¡te tenemos cubierto!

Aquí tienes otras recetas y métodos de conservación para aprovechar al máximo tu cosecha de calabacines:

  • Bocaditos de calabacín y ajo: Estos sabrosos bocaditos son una fantástica opción de aperitivo o tentempié, ya que muestran los sabores del calabacín y el ajo de una forma deliciosa.
  • Lasaña de calabacín: Cambie los tradicionales fideos de lasaña por finas rodajas de calabacín en esta versión más sana de un plato clásico. Es una forma estupenda de incorporar el calabacín a una comida sustanciosa y satisfactoria.
  • Rollitos de calabacín con queso: Las tiernas rodajas de calabacín rellenas de un sabroso relleno de queso son un delicioso aperitivo o guarnición. Estos rollitos impresionarán a sus invitados.
  • Buñuelos de calabacín al horno: Crujientes por fuera y blandos por dentro, estos buñuelos son una forma fantástica de disfrutar del calabacín. Sírvalos como tentempié, aperitivo o como sabroso complemento de sus comidas.
  • Congela el calabacín: Explore diferentes métodos de congelación del calabacín para conservar su frescura y sabor para su uso posterior. Desde calabacín rallado hasta en rodajas o dados, tendrá muchas opciones para elegir.
  • Deshidratación del calabacín: Aprenda a deshidratar rodajas de calabacín para almacenar alimentos a largo plazo. El calabacín deshidratado se puede utilizar en sopas, guisos y otras recetas, proporcionando un sabor a verano durante todo el año.
  • Encurtidos de calabacín con pan y mantequilla: Los pepinillos de calabacín son un delicioso ingrediente para sándwiches, ensaladas o para disfrutarlos solos.
  • Salsa de calabacín: Convierta el calabacín que le sobre en un sabroso condimento que puede utilizar para realzar salchichas, hamburguesas o como condimento en diversos platos. Si conserva el condimento de calabacín, podrá disfrutarlo durante todo el año.

Con estas recetas y métodos de conservación, podrá aprovechar al máximo su cosecha de calabacines y saborear sus sabores en una gran variedad de platos. Así que, ¡aproveche la versatilidad del calabacín y deje que brille su creatividad culinaria!

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